Celebración del Purim

Leyenda
 Según el Libro de Ester –al que se conoce comúnmente como Megilá– el rey de Persia Asuero decidió casarse con Ester en segundas nupcias tras repudiar a su primera mujer (Vasti, la cual aparentemente se negó a complacerle en un momento de embriaguez, constituyendo para muchos un gran ejemplo de integridad personal). Entonces Ester, que como huérfana que era había sido criada por su primo Mordekay, ocultó al monarca su origen judío, de cara a evitar reacciones antisemitas dentro de la corte.
Esta privilegiada posición en palacio permitió a Ester descubrir cómo Hamán, el principal valido del rey, había urdido una trama para actuar contra la minoría judía dentro del Imperio (en una especie de analogía histórica con la que luego sería la llamada «Noche de los cristales rotos» en la Alemania nazi). Entonces, Ester convocó un gran convite para la fecha señalada –el 13 del mes de Adar (según el calendario judío)– en el que los comensales bebieron hasta emborracharse, momento en el que ella aprovechó para desenmascarar la trama y lograr que el emperador condenara a muerte a sus organizadores.
Según la historia, Hamán y sus diez hijos fueron ejecutados sumariamente, así como otros 500 supuestos miembros de la trama conspiratoria dentro de la capital. Además, otros 75.000 presuntos enemigos de los judíos fueron pasados a cuchillo dentro de las 127 provincias que entonces formaban el vasto Imperio. A partir de ahí, Ester y los suyos respiraron tranquilos y consolidaron su posición, tanto dentro de la corte como de la sociedad en general. 
Celebración del Purim
 De esta forma, Israel celebra la victoria contra sus enemigos, sean estos encarnados por Hamán y Amalec entonces, Adolfo Hitler y José Stalin durante el pasado siglo XX, o Sadam Husein o Mahmud Ahmadineyad en los albores del actual. Para ello, en la celebración religiosa que se hace en la sinagoga la víspera de la fiesta, la gente hace sonar unas estruendosas carracas cada vez que se pronuncia el nombre de Hamán, que por extensión algunos extrapolan ahora a Ahmadineyad, el jeque chií libanés Hasan Nasralá, o a los miembros de la cúpula del movimiento islamista palestino Hamás.

 Una especia de terapia colectiva por la cual los israelíes se exorcizan temporalmente de todos sus particulares demonios, y hacen regalos a amigos y vecinos; pues según la ley judía o Halajá, durante la celebración del Purim han de regalar comida al prójimo y dar limosna a los necesitados. También muchas sinagogas realizan una colecta donde el dinero recogido se destina a fines benéficos.
Quizás el aspecto más llamativo sea el de la sanción religiosa para poder beber alcohol hasta emborracharse, conmemorando así la táctica empleada por Ester para embriagar a los conspiradores y delatarlos ante el rey. Por eso, el día siguiente a Purim, muchos parques aparecen llenos de jóvenes durmiendo la mona, como si tras una fiesta de Nochevieja se tratara, pero con permiso divino.


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