Hoy yo quiero hablarles sobre la Pascua, tengo un amigo que
una vez me platicó de este tema y me pareció muy interesante, por lo que ahondo
en ello.
Seguramente hemos oído hablar del “Conejo de Pascua”, de los
“Huevos de Pascua” y hasta recientemente hicieron una película, donde el conejo
de pascua es una especie de Surehéroe”, pero créanme, lo anterior “NADA TIENE
QUE VER” con la pascua.
Los ritos religiosos católicos mencionan continuamente la
pascua, pero sinceramente creo que pocos son los católicos que saben el
verdadero significado de esta celebración.
Bueno, como decimos en México “A lo que te truje Chencha”.
Deberemos remontarnos primeramente a las historias bíblicas
y en especial a la del Éxodo; explico rápidamente.
Resulta que Abraham, empieza a tener descendencia, dentro de
esa descendencia existe un tal Jacob, que tiene doce hijos (Las doce tribus de
Israel). Existe una historia de uno de sus hijos llamado José, el cual es
vendido como esclavo a los egipcios por sus hermanos, después de algunos
sucesos muy interesantes, (creo que todos conocemos la historia donde José le
dice al faraón el sueño de las vacas gordas y las vacas flacas; no ahondaré en
ello.), José se convierte en el gobernador de Egipto, recupera a su familia y
se la lleva a vivir al aposento de las grandes pirámides.
Hasta aquí la historia había logrado un final feliz, sin embargo,
pasaron muchos años, las doce familias se multiplicaron y después del reinado
de muchos faraones, ya nadie se acordaba de José ni de la razón de la
permanencia de ese pueblo ajeno a los egipcios, por lo que decidieron
convertirlos en esclavos.
Luego viene la famosa historia de Moisés (en la cual tampoco
me voy a meter), Moisés se encuentra con Dios en la famosa Zarza ardiente y ahí
recibe instrucciones para liberar a los hebreos catalogados como el pueblo de
Dios.
Moisés se entrevista con el faraón para pedirle que libere a
su pueblo, a lo que éste se niega rotundamente; Dios da instrucciones a Moisés
para advertirle al faraón que sucederán cosas terribles si no cede.
Después de nueve plagas, entre ranas, moscas y peces muertos,
Moisés advierte que morirán todos los primogénitos habitantes de Egipto.
Dios da nuevamente instrucciones a Moisés y le pide a su
pueblo que ponga sangre de cordero en los dinteles de puertas y ventanas,
porque de no hacerlo morirán todos los primogénitos de cada casa y familia.
Este es el “punto de quiebre” del Éxodo o liberación de los judíos.
Dios le ordena a Moisés que ese día deberá convertirse en
una celebración anual y le da el nombre de Pascua (en hebreo “pasar” o “saltar”),
es decir la celebración de la liberación de la esclavitud de los hebreos.
Es por eso que la famosa “última cena de Jesús”, corresponde
a la celebración que, como buen Judío Jesús realizaba con sus seguidores.
En resumen, La Pascua es una celebración obligatoria
ordenada por Dios a los judíos.
Hasta la siguiente.
César Santiago Cortés.
César, bien por el posteo. Tienes que agregarle un título y nunca olvides colocar etiquetas (tags) en todos los posteos.
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